lunes, 10 de septiembre de 2007

La ilusión de Adrián.


El deporte vale las más de las veces para soler enfrentar a dos bandos en una guerra de intereses que chocan y donde no tienen cabida dos vencedores.
Mientras no pierda su objetivo intrínseco todo está bien porque una vez finalizada la batalla todos vuelven a ser los mismos, personas con el fin de hacer deporte.
Pero este fin de semana creo que he podido cumplir parte de la ilusión de Adrián , el mallorquín del Béjar, como lo bautizaron en el vestuario.
No tuve más que hablar con Crespo y decirle que había un niño que tenia muchas ganas de conocernos y de estar con nosotros como para que le faltara decirme que lo que hiciera falta, que bajara al vestuario con nosotros (que gran tío también).
La pena es que no llegara antes, la culpa no será de él, no quise indagar en buscar un culpable (y que dudara entre echarle la culpa a su padre, a su tía o incluso a su abuela) de su retraso porque salí en su busca tres o cuatro veces del vestuario hasta que llegó, no buscaremos culpables porque las culpas las repartirá.
No hemos ganado pero me he acostado ese domingo satisfecho de poder haber contribuido sin yo ser nadie a que Adrián se haya dormido habiendo estado en el vestuario del Béjar, haber pisado el campo, calentado con ellos y sobre todo de que haya puesto la mano en el grito antes de empezar el partido (bueno, algo de pseudo explotación infantil hubo porque también me ayudó a recoger el material del calentamiento).
Me hubiera gustado y lo dejaré pendiente que viaje un día con nosotros para que vea como es la vida del futbolista en un autocar y la comida con ellos.
Lo dejaremos en espera para otra ocasión pero queda pendiente de cumplir.
Se lo vi en los ojos y los ojos de los niños no engañan hasta que se hacen adultos. Los suyos no me engañaron.
Siento no haber podido hacer más y sobre todo espero no haberle desilusionado con lo poquito que somos en comparación con “su” Mallorca de primera.
Por lo menos ha estado en un vestuario y se llevará el recuerdo del balón que todos firmaron sabiendo que era para Adrián.
Tenemos una deuda pendiente que debo cumplir esta semana sin falta y que en Palma de acuerdes de nosotros.
Gracias por darme fuerzas para en estos malos partidos sepa que el fútbol y el deporte en general tiene otras cosas que no es sólo ganar.
Esta foto va por ti Adrián, sigue haciendo deporte y lucha por conseguir las cosas.

sábado, 8 de septiembre de 2007

Vuelta a la vida "blogeriana".








Si, ya se que he descuidado el blog, ya me lo han dicho algunos y es cierto, pero una vez se sale uno de la rutina, es jodido volver a ella y más cuando se cambian todos los horarios diurnos, nocturnos y demás.
Intentaréno vuelva a suceder para que por lo menos yo vea mi páina algo actualizada de lo que me pasa por la cabeza y que he dejado de expresar en un tiempo. La duda ahora es ¿por donde empiezo?, hay tantas cosas que no he contado que no se cual será la más importante.
Puedo si eso hacer una “brainstorming”, como dicen los expertos psicólogos y to, una tormenta de ideas, pero puede que truene y sea peor el remedio que la enfermedad.
Ya olvidadas las vacaciones del mes de Junio, cuando abandoné la comunidad, vacaciones donde no nos poníamos de acuerdo entre todos para lo que hacer, donde el inquieto la liaba una vez si y otra también pero nos dejó a todos anonadados con su nuevas dotes en la piscina y sus avances durante el invierno. Por lo menos es una semana al año que no se despierta el jodio por las noches.
Si una suegra te complica las vacaciones, una suegra y una madre te la complican dos veces, suegro, niños, faltaba Pajares Esteso y en fin, la película montada.
Bueno y esa policía local de Marbella que debe estar escamada y vio un coche azul que se saltaba un semáforo en la rotonda de entrada y allá que salió en su persecución.
Al final todo quedo en una advertencia pero sigo pensando que donde cojones estaba el semáforo si la rotonda estaba llena de árboles coño.
Pero a veces la vida te da otra oportunidad y un salto del charco posibilitará otro periodo vacacional este año, espero que en este mis queridos tertulianos radiofónicos se acuerden de cumplir su promesa de llamarme y dejarme un hueco entre los comentarios del miércoles. Se echa de menos cuando no se está, y eso que solo es hablar con libertad.
Prometo a la vuelta escribir sobre la primera experiencia del inquieto con los aviones, supongo será para contar. Él ya está en ello, bueno y yo también, de algún lado tiene que haber sacado esa inquietud.
Ayer estuve con algunos de los bejaranos en ultramar y me llevé una grata impresión, faltaba el Brujo que estaba con sus obligaciones de hijo a unas edades donde los viejillos ya chochean algo y hay que arrimar el hombro. Él lo está arrimando bastante sólo pero alguien se lo agradecerá en un futuro. Tomaré con él algún café más ahora que viene el mal tiempo.
Este “finde” (como dicen los chicos modernos), empezamos a competir con el equipo, ya veremos pero intuyo que lo vamos a pasar mal y que será nuestro último año al mando de la nave textil.
Estos es un ciclo, todo tiene un principio, que fue casi sin quererlo y todo tendrá un fin.
El protagonista de este primer partido será Adrián, vino de ultramar con la ilusión de ver al Béjar y yo intentaré poner mi granito de arena para cumplirlo. Espero que no se lleve una desilusión pero creo que podré compensarle.
Y por fin el unes empieza el colegio, ese instrumento de docilidad infantil donde una simple señorita, con nombre de santa eso si que ni pintado, consigue reducir la inquietud del “rebaño”, algo que ni los propios padres conseguimos en común.
Habrá que verlos este año, que son los mayores del patio y por ello los jefes del recinto, veremos en fin, espero no volver a descolgarme del blog.