lunes, 21 de mayo de 2007

Había una vez un circo



No anda nuestra ciudad muy sobrada de que el gran arte circense arribe a nuestros solares, más bien tan escasa que no llego a recordar la última vez que fue.
Pero, casualidades de la vida, que ande estos días por estos lares un circo ambulante que busca conseguir un poder de convicción tal que el día del estreno de la función, única función, depositemos papeletas de colores en una urna.
Un servidor, esperando en la entrada de la función y entre actuación y actuación, ha tenido tiempo sobrado de por lo menos reflexionar sobre el espectáculo y a ciencia cierta que tiene muy clara su decisión, una decisión que esperemos sea una de las piedras que construyan un nuevo futuro para nuestra ciudad, un futuro mejor y sin nubarrones acechando, donde la gente no tenga que emigrar a ultramar y donde el príncipe y el inquieto puedan volver a ver el circo, pero esta vez el de verdad.
En todos los circos existen los payasos, o debería, y suelen ser los grandes protagonistas y los más aclamados por los pequeños.
Este circo que anda por nuestras calles estos días, no iba a ser menos y como buen espectáculo que se preste, el payaso es el gran atractivo circense, creo payaso a aquel que hace reír a la gente (véase posdata) y en verdad que a mi me hace reír de forma constante por lo que es un buen payaso pero algo caduco ya.
Esperemos que cuando este circo acabe y arribe a otra ciudad, el clawn se vaya con el, un payaso rodeado de magos que sacan unos conejos de la chistera que bien podrían parecer algún otro animal más grande, conejos inolvidables y difícilmente creíbles en el tiempo (bueno los niños se lo creen todo), pero ya salen de una chistera que está muy desgatada.
El domingo el circo llega a su fin, esperemos que el gran clawn del espectáculo deje paso a otros que nos presenten nuevas funciones y espectáculos.
Un amigo me dijo que con el pan hay que comer pero que con la dignidad se duerme. Me quedo con la segunda, el pan habrá que pelearlo pero la dignidad es mía, que no me la quite nadie.
VIVA EL CIRCO, EL DE VERDAD.

(Real Academia de la Lengua Española.
Payaso: 1. adj. dicho de una persona: de poca seriedad, propensa a hacer reír con sus dichos o hechos.
2. adj. C. Rica. se dice del artista ambulante enmascarado que debuta en las mojigatas.
3. m y f. artista de circo que hace de gracioso, con traje, ademanes, dichos y gestos apropiados)

3 comentarios:

siempre el mar dijo...

si pudiese ponerte aplausos sonoros lo haria, me ha gustado, y lo ultimo que dices del pan esta bien, yo me quedo al igual que tu con la dignidad de dormir tranquilo otros no lo pueden hacer.
Por cierto he renovadoo mi blog jajaja

fotosbrujas dijo...

yo me quedo con el pan, recien hecho, de horno de leña hay que cuidarle. sobre todo cuando se juega en terreno enemigo. Si un pan para comer tu ylo stuyos, muerto de pura jamuja cuesta buscar las fuerzas necesarias para atrapar la dignidad. aunque ésta tambien alimenta. Saludos hermano, te espero de borrachera.

Gela dijo...

espero que nos emborrachemos con dignidad, y que podamos ir al circo. No creo que sea pedir mucho ¿no?